Una carta corta de comida típica de bistro francés que destaca. Platos exquisitos con productos simples y frescos.

Hay restaurantes donde nos sentimos inmediatamente bien. Donde la decoración cuidada, el servicio atento y los platos apetecibles no tienen « casi » nada que ver. Hay lugares que preferimos y a los que volvemos. El restaurante Echo Cave à Manger, en el corazón del barrio San Pedro, es una pequeña casa abierta a la calle donde los clientes se convierten rápidamente en habituales.

Bruno, su sonriente gerente, ex-enólogo y director de una propiedad ha querido crear un restaurante de « emoción » y democratizar el vino, sin mucha ornamentación.

« Trabajando en este ámbito, me basé en una constante simple: consumía vinos bio pero vendía vinos convencionales, quería volver al sabor de la fruta, a los aromas primarios de cosechas recientes »

Bruno Grannet

Burdeos es la ciudad del vino, por eso en este restaurante presentamos algo diferente, tanto a los que se inician como a los expertos. Pero aquí, ¡democratizar no quiere decir bajar la calidad! La variedad de vinos ha sido meticulosamente seleccionada, aquí solo trabajan apasionados. Los vinos son originales bios y/o sin sulfitos, de terrenos franceses o extranjeros.

« Intentamos ser respetuosos con el ambiente. Trabajamos con Le Local, una tienda bio de Burdeos y estoy en contacto con proveedores de energía verde, queremos hacer bien las cosas. »

Una selección de vino originales y/o bios
Una selección de vino originales y/o bios

En Echo, nada de inmensa bodega, nada de las típicas tablas de queso y embutido estándar, existen códigos y reglas, el vino acompaña a la comida y viceversa.

« Como no tenemos vinos aplastantes, van perfectamente con toda nuestra cocina, no hay prohibiciones, ni pasos en falso »

¿Qué hay en el menú?

Un carta corta pero de calidad y que permite diferentes combinaciones. Algunos entrantes, platos principales y postres, siempre con productos de temporada y perfectamente tratados, para mezclarlos, pedirlos para uno mismo o para compartir. Pero honestamente, cuando la mesa está puesta, imposible no picar del plato del vecino.

Primer plano de los corazones de pato ahumados al romero y la crema de calabaza a la avellana
Primer plano de los corazones de pato ahumados al romero y la crema de calabaza a la avellana
Esfera de chocolate, mousse de chocolate al aceite de oliva y sal de Hawaii
Esfera de chocolate, mousse de chocolate al aceite de oliva y sal de Hawaii

Corentin, el joven chef, nos deleita con sabores audaces, haciéndonos creer en su facilidad de ejecución. Confíe en él, su cocina abierta y los olores que emite le llevarán a una momentánea indecisión. Unos platos gourmets con productos simples y frescos; ningún ingrediente se deja de lado, los sabores se armonizan a la perfección.

« Me divierto probando diferentes cosas, teniendo en mente que un alimento bien cocinado puede ser apreciado de forma diferente o por su justo valor »

Corentin Bonnier

En cuanto a nosotros, nos han encantado los corazones de pato ahumados al romero.

En Echo el entrante está en torno a los 10€ y a 15€ el plato, la carta se reinventa regularmente, no hay ninguna excusa para no probarlo todo. ¡Déjese aconsejar!

Echo, cave à manger
18 Rue de la Cour des Aides (Mapa)
Burdeos