¿Más bien « chocolatine » o « pain au chocolat » ?

¡Es el eterno dilema! Y si es imposible de conocer la historia exacta de esta pieza de bollería hecha a base de masa de hojaldre que envuelve dos barras de chocolate, las posibles teorías reavivan las diferencias entre el norte y el sur de Francia. Un nombre en cada región y una rivalidad sin precedentes por saber quién tiene la razón.

Lo que en España se conoce como napolitana de chocolate, en Burdeos se llama chocolatine que se traduce como chocolatina y el pain au chocolat no existe (nombre que recibe el dulce en otras zonas de Francia).

No se habla de pan de chocolate (pain au chocolat) con un habitante del suroeste francés, quien le responderá con falsa inocencia que no sabe qué es eso, antes de intentar llevarle a su campo. La divertida disputa se transmite de generación en generación. No es raro que un panadero bromista ponga dos precios diferentes al mismo dulce, en función del nombre pronunciado por el cliente o que las discusiones « chocolatinas vs pan de chocolate » proliferen en internet.

Entonces, sin tener la sentencia final, aquí están los argumentos que tiene cada región para justificarse:

Según Jim Chevalier la llegada de la chocolatina a Francia dataría del siglo XIX. Un producto de bollería reciente que habría sido importado en la capital francesa por un panadero austriaco (Auguste Zang).

El país de las chocolatinas
El país de las chocolatinas

El « Schokoladencroissant » sería un « cruasán de chocolate », ya que se trata de la misma masa, lo cual daría lugar al nombre « chocolatine » por su sonoridad.

Al contrario, los defensores del pain au chocolat cuentan que el nombre viene de la merienda de los niños. El tradicional trozo de pan acompañado de una onza de chocolate que comían los niños en el recreo del colegio, habría dado la idea a un panadero para inventar este famoso dulce.

Por nuestra parte, en verdadero bordelés, nos hemos decantado por un nombre. Pero queridos lectores, os dejaremos juzgar a vosotros mismos, con una sola condición, ¡hay comerlo con las manos!

Fuente: Libro Jim Chevalier. Mapa d-maps.com/Spots France